Moda y Política











IMELDA MARCOS

  • ¿Quién es Imelda Romuáldez?

Imelda Romuáldez Marcos (nacida el 2 de julio de 1929) en el Hospital San Juan de Dios de la ciudad de Manila. Criada en la Ciudad Tacloban, ex Primera Dama y figura importante de la política en Filipinas.

Imelda Remedios Visitación Romuáldez, quien provenía de una acomodada familia mestiza de origen japonés y español, con poder político en el país, conquistó en 1950 el título Miss Manila. En 1954 contrajo matrimonio con el político Ferdinand Marcos, después de un publicitado noviazgo de sólo 11 días. En 1965, Ferdinand fue elegido Presidente de Filipinas, e Imelda comenzó a desempeñar un papel importante en la política. Se convirtió en la consejera más cercana al presidente y fue nombrada Ministro de Asentamientos Humanos y Gobernadora del área metropolitana de Manila. Comenzó a llevar a cabo sus propias medidas de política social. Muy pronto su ambición y dominante carácter fueron motivo de habladurías populares, como decirse que, más que esposa de Presidente, pretendía ser reina o algo parecido.

  • Obras

Abogó por la construcción de hospitales, escuelas y museos. También instituyó muchos programas de asistencia social en toda la nación, así como programas culturales que incluían la llamada Revolución Verde, campaña nacional para el embellecimiento del país. Se construyeron nuevos asilos para huérfanos y ancianos, así como hospicios para pobres. Cuando ocurrían desastres naturales como tifones, avalanchas, terremotos o erupciones volcánicas, la gente invocaba a Imelda buscando asistencia.

Sus programas sociales le granjearon el título de Madre de la Nación, pero cuando el régimen dictatorial y corrupto de Marcos se volvió impopular entre las masas, los lujosos excesos de Imelda fueron blanco de las críticas. Mientras gran parte de la población filipina se hundía en la pobreza debido a la crisis económica, Imelda acumulaba centenares de pares de zapatos en un enorme closet, así como grandes cantidades de joyas y alhajas. ‘Los buenos negocios curan los peores decaimientos’, resumiría el exquisito periodista español Manuel Leguineche, al detallar cómo Imelda se fue amoldando al credo de su esposo, acompasando el glamour con histriónicas intervenciones públicas que incluían canciones, discursos, llantos, cohechos y adulaciones. Destinaba costosos regalos y administraba castigos y represalias en su ánimo desmedido de acumular poder.

Se reveló como una máquina de succionar votos, desplegando una actividad descomunal: insomne, con horarios a merced de su propia arbitrariedad, mudaba de vestido hasta ocho veces en una misma jornada. Mantenía centenares de entrevistas por semana y conducía un batallón de secretarias que respondían 2.500 cartas diarias.

Imelda y su marido, en su exclusivo beneficio, malversaron desde el comienzo los fondos públicos, así como otros extraídos de recaudaciones de beneficencia o de donaciones destinadas a quienes padecían hambrunas o terremotos en otras latitudes.

Con la sustracción sistemática de parte de la ayuda financiera internacional acordada al Estado y de los créditos de los organismos multilaterales a las esquilmadas arcas del Tesoro Nacional, los Marcos forjaron la famosa red de cuentas bancarias suizas, antillanas, panameñas y en Hong Kong, Liechtenstein y Australia que los harían tristemente célebres, con los seudónimos de Jane Ryan para ella y William Saunders para él, inmersos en una nube de falsas sociedades en un sinfín de paraísos fiscales, secundados por una alucinante lista de testaferros.

El tándem utilizó capitales e información privilegiada de la presidencia comprando y vendiendo productos, tierras y empresas, anticipándose a las fluctuaciones de los precios en los mercados. Perpetraron transacciones espureas con la caña de azúcar, el ajo, la banana, el coco, la hotelería, las industrias farmacéutica, nuclear, petrolera, de la cerveza y del cemento, haciendo florecer un parque inmobiliario de 29 casas en Filipinas, especulando en las bolsas internacionales o comprando cuatro edificios en Nueva York evaluados en 350 millones de dólares.’

  • Viuda

En 1986, el régimen de Marcos fue derrocado y la pareja se exilió en Hawaii. Ferdinand murió en 1989 y, tres años más tarde, Imelda regresó a las Filipinas y contendió por la presidencia. Fue ampliamente derrotada, pero en 1995 ganó un asiento en la Cámara Filipina de Representantes.

En 1998 contendió nuevamente para la presidencia, obteniendo el mismo resultado. Imelda Marcos terminó en novena posición de un total de 11 candidatos para el puesto.

En 2001, después de terminar su periodo como legisladora, Imelda fue arrestada bajo cargos de corrupción y extorsión cometidos durante el mandato de su esposo. La controversia se centra en aproximadamente USD$ 684 millones que desaparecieron misteriosamente del Tesoro Filipino durante la presidencia de Marcos. Muchos creen que fueron robados por la familia Marcos y guardados en su cuenta en algún banco suizo. En 2003, el dinero fue regresado al Gobierno Filipino.

Obtenido de “http://es.wikipedia.org/wiki/Imelda_Marcos”

  • ¿Qué vincula a Imelda con la moda de la actualidad?

La ex primera dama de Filipinas, Imelda Marcos, se hizo famosa por su gran colección de zapatos, la que recolectó mientras su esposo se mantenía a la cabeza de un régimen dictatorial en Filipinas, mientras la mayoría del pueblo vivía en la pobreza.

Hoy en día, Imelda Marcos espera hacerse famosa lanzando una línea de joyería, accesorios y por supuesto, zapatos.

Su hija, la legisladora Imee Marcos, sostiene que la línea de artículos de moda de bajo costo lanzada por su madre tiene por mercado objetivo un segmento de consumidores jóvenes, quienes aún no habían nacido cuando su madre, una ex reina de belleza, era centro de atención de la opinión pública Filipina.

Imee Marcos señaló que la generación joven está menos predispuesta a prejuzgar a su madre, de 77 años de edad, y que tal vez compren sus productos.

Imelda Marcos, quien ya es abuela y se caracteriza por ser una excéntrica figura, es la viuda del ex dictador filipino Ferdinand Marcos.

  • Marcos lanza su propia línea de zapatos

Imelda Marcos, la viuda del ex presidente filipino Ferdinand Marcos (1965-1986), lanzará a mediados de este mes una colección de artículos de moda dirigida a atraer a los consumidores jóvenes del país.

La ex primera dama de Filipinas anunció, en una rueda de prensa celebrada el lunes en un hotel manileño, que la línea de moda que presentará el próximo 18 de noviembre incluirá bisutería, bolsos y zapatillas de deporte, informó la prensa local.

Imelda, de 77 años y conocida por su colección de 1.500 pares de zapatos y de joyas acumulados durante los 20 años del mandato de su esposo, aseguró que los artículos están dentro de las posibilidades del comprador, ya que valdrán entre 20 dólares (15,70 euros) y 100 dólares (78,51 euros).

“Se trata de algo más que dinero porque el dinero sólo te puede comprar comida y tales cosas, pero sólo la belleza te puede alimentar el alma y el espíritu”, señaló Imelda.

La Comisión Presidencial para el Buen Gobierno calcula que Ferdinand Marcos acumuló unos 10.000 millones de dólares (8.200 millones de euros) ilícitamente, hasta que se vio obligado a abandonar el país por una revuelta popular que instauró la democracia en el país.

Sin embargo, Imelda Marcos, que sigue siendo una de las protagonistas de la vida social filipina, ha sido absuelta de la mayoría de los 417 casos presentados en su contra tanto en Estados Unidos como en el archipiélago.

A primeros de octubre, el Tribunal Anticorrupción absolvió a Imelda de un delito de corrupción, aunque aún le quedan pendientes en el país más de 70 procesos.

  • LA ADICCION A LOS ZAPATOS, Imelda no fue ni es la unica!

“¡He gastado cuarenta mil dólares en zapatos y no tengo dónde vivir!” La frase de Carrie (Sarah Jessica Parker), protagonista de la serie Sex and the City , al darse cuenta de que su adicción a los zapatos (con más de cien modelos en su haber, en particular los de Manolo Blahnik, a razón de 400 dólares promedio el par) la había llevado a la bancarrota. “Seré una mujer que vive en sus zapatos”, dijo. Pero Carrie no es la primera ni la única adicta confesa a los zapatos.

Ya en los años 40, la cantante, actriz y bailarina Carmen Miranda era también reconocida como una coleccionista de zapatos de plataforma; Imelda Marcos, ex primera dama de Filipinas, tenía 3000 pares en el armario (ella confesaría que eran sólo 1060?); Victoria Beckham; Jennifer Lopez (admitió que tiene unos 200); la millonaria Paris Hilton; la actriz Lindsay Lohan (feliz poseedora de 5000 pares, asegura); Susana Giménez; Araceli González y su hija, Florencia Torrente?, algunas famosas que se suman al listado.

Pasión compartida por muchas otras mujeres anónimas que quisieran tener todos los pares del mundo, pero tiene que conformarse con uno o dos; pasión con la que se nace… O tal vez no. Para la diseñadora de zapatos Josefina Ferroni, esa debilidad viene con los genes: “Creo que siempre fui fanática de los zapatos, es algo que nacióconmigo”. Algo parecido opina Ana Walsh, creadora de Ana Walsh Fashion Archeology y asesora de marcas. “Desde muy chica me fascinaron, andaba arriba de zapatos de Minnie paseando por todo el barrio.”

Para otras, el legado familiar tuvo mucho que ver, destaca la diseñadora Jazmín Chebar: “Desde muy chiquita chancleteaba con los zapatos de mi mamá, que tenía muchísimos pares porque es tan adicta a los zapatos como yo”.

Algo parecido le sucedió a la diseñadora Evangelina Bomparola cuando con el tiempo lo que comenzó como una admiración se transformó en una debilidad: “Tenía 5 años y me escondía debajo de la cama para espiar a mi abuela cuando se vestía; tengo grabado en la mente sus pies pequeños, los tobillos muy chicos y los zapatos que usaba. Después, al ver la película Tacones l ejanos se me declaró formalmente ese fanatismo?”

Pero no sólo genes y legados tienen que ver en esta historia. El lugar geográfico donde uno nace a veces ayuda a despertar este gusto, así piensa la diseñadora Sylvie Geronimi: “Cuando era muy chica viví en Asia, un lugar en el que el zapato estaba ligado sólo a una situación, un evento especial. Por eso, lo considero un adorno del vestuario”. Otra influencia de esos años se ve en la preferencia de Geronimi por los zapatos extravagantes, con mucho color y bordados: “Era el estilo de esa región”.

Símbolo de femineidad, objetos reveladores de la personalidad, objetos eróticos? Algunas de las respuestas que se ensayan a la hora de entender esta adicción y no escapa al estudio de los psicólogos, que ya se han ocupado de entender qué hay detrás de la pasión por un par de tacos. Algunos opinan que la mujer que colecciona zapatos es una viajera frustrada; otros, que acciona un mecanismo de compensación; varios, que es un símbolo fálico?

“Es el objeto fetiche dentro de la indumentaria -expresa Geronimi-. Las joyas se usan por una cuestión social, el zapato está ligado a algo más sexual, algo que va más allá de la razón.” Será por eso que ya los griegos representaban a Afrodita, la diosa del amor, desnuda, pero con un par de sandalias que destacaban sus pies y reflejaban así el erotismo de esa parte del cuerpo.

Ferroni arriesga otra definición: “Me animo a decir que una mujer puede sentirse mejor parada por llevar un buen par de zapatos”. Una respuesta en sintonía con aquellos que creen ver en esa compra compulsiva un efecto curativo y que confirma Geronimi: “Para una fanática, un día depresivo o con el ánimo en baja puede solucionarse o mejorarse bastante comprando uno o varios pares de zapatos”. Si el bolsillo ayuda, desde luego.

Un accesorio que históricamente fue reflejo de la posición social y económica de quien lo calzaba y que revela, más que cualquier otra prenda, algo de la personalidad de quien lo usa. “Habla del cuidado de una persona en general. Ni siquiera puedo ver zapatos en mal estado en los pies de un hombre”, apunta Bomparola.

  • ¿Es la compra compulsiva de zapatos un vicio peligroso?

Como suele rezar el dicho popular los excesos no son buenos, parecería que esta inocente adicción lleva a cometer algunos excesos. Victoria Beckham confesó que si le gusta un par de zapatos y sólo hay de un número más grande que el que ella calza, los compra igual y pone papel dentro para poder usarlos? Chebar confiesa: “Yo compré un par chico, sólo porque me gustaban”.

Caminar y recorrer todas las zapaterías posibles para encontrar “el zapato”, endeudarse? se suma a la lista de impulsos, cuenta Walsh: “Cometí locuras tales como gastar plata con la que tenía que pagar otras cosas, por eso tuve que dar de baja todas las tarjetas de crédito para evitar la tentación”.

Más controlada, Bomparola cuenta que cuando llega a una ciudad, “lo primero que hago es ir a ver a mis zapateros preferidos, pero compro con criterio de colección, empiezo a buscar el objeto en el zapato?” Aunque recuerda haber cometido algunos pecados. “En la época de la convertibilidad entré en Londres a un sale de Manolo Blahnik y compré siete pares?”

Una pasión que la especialista Linda O´Keeffe resume en una frase de su libro Un tributo a las sandalias, botas, zapatillas… zapatos : “Cuando encuentres un zapato que te guste, cómpratelo en todos los colores, porque aunque el cuerpo no te siga, los pies no dejarán de animar tu espíritu”.
algunos videos de la mujer del ex-presidente
GALERIA DE IMAGENES

OBSERVE LA SIGUENTE IMAGEN…USTED QUE OPINA? NO SON IGUAL DE ADICTAS?


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