Moda y Política











“A la única reina que vestí es a Eva Perón”, llegó a decir Christian Dior

  • EVA PERON Y LA MODA

Su forma de vestir ,elegante pero poco sutil, impactante y de un lujo casi inmoral ante la pobreza del pueblo argentino, era contradictoria con las ideas populistas y solidarias de las que ella misma era abanderada. Su aspecto, tanto como sus accciones, desató enconadas disputas y calentó los ánimos contra ella, forjó su imagen mítica y sin duda contribuyó a crear el personaje en el que se convirtió y que ha llegado hasta nuestros días. A Evita le encantaban los trajes de noche con escotes pronunciados,halter o palabra de honor.No dudaba en exhibir grandes sombreros y ostentosas joyas. Vestía con elegancia los trajes sastre, generalmente entallados y monocromos, que usaba  como fetiche en sus actividades sociales a través de su Fundación.

Para eventos de mayor relumbrón, recurría frecuentemente a los estampados de moda, ya fuesen topos, motivos florales o cuadros príncipe de gales. Llevaba siempre tacones, nos se apeaba de sus peep toes, nunca le faltaban los pendientes y era,como marcaba la moda de aquellos tiempos, una mujer muy femenina. Pocas veces usó pantalones y las faldas de la época eran más bien entubadas y por debajo de la rodilla. Las imágenes que conservamos de Eva son sobre todo de la década de los 40, ya que ella falleció en 1952, en unos años muy duros para el mundo en que la moda resurgiría con fuerza tras la II Guerra Mundial. Los cambios sociales, económicos y del papel de la mujer dieron un giro importante a la vestimenta femenina y Eva se apuntó a las nuevas tendencias.Lo cierto es que Eva no revolucionó nada, simplemente lució sin prejuicios ni limitaciones todas las posibilidades que la moda daba a la mujer en aquel momento.
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Sus vestidos solían ser de vuelo amplio, largos si eran de noche y generalmente estampados .Le gustaban los drapeados y usaba mucho el escote palabra de honor. Llevaba el pelo teñido de rubio casi siempre hacia atrás, muy tirante, y con recogidos bajos que se convirtieron en su seña de identidad. Para las fiestas, optaba por peinados más elaborados con tupés. Siempre destacó por su piel blanca y perfecta y un maquillaje impecable.  Gran representante de la moda de los años 40, se convirtió en un todo un icono mundial. FUENTE: http://www.hoymujer.com/famosos/celebrities/Peron,moda,37663,08,2007.html

UN LOOK PARA COMPETIR CON LA CLASE ALTA

Lucas Guagnini,  CLARIN. La guerra entre la clase alta argentina y el primer gobierno peronista tuvo una de sus más ruidosas batallas —y tal vez insignificante, aunque pintoresca— en lo que eran los dominios femeninos de la oligarquía: la moda en general y las casas de alta costura porteñas en particular.
A mediados de los 40, en el Buenos Aires de Eva Perón Primera Dama, la alta costura tenía la firma de tres casas características: Henriette, Paula Naletoff y Bernarda. El improvisado desembarco de Eva en dos de ellas quedó en el recuerdo de sus empleadas, que se lo contaron a la socióloga Susana Saulquin, quien las volcó en el libro La moda en Argentina: “Cuando llegó una mañana, a las 10, a la casa de Paula Naletoff, fue recibida por la dueña con un pañuelo en la cabeza, un plumero en la mano y la negativa de atenderla. Cuando se marchaba, una de las acompañantes de Eva Perón le dijo: ‘¿Sabe a quién está despidiendo’? A la mujer del presidente electo’. Inmediatamente fue llamada con las disculpas del caso. Tampoco fue reconocida la primera vez que entró a Henriette, cuando se equivocó de piso y desembocó directamente en el taller”.
Evita llegó a esas casas, las más exclusivas del país, con el deseo de superar a la clase alta en elegancia. En esa competencia mantuvo su estilo frontal y terminante: una tarde pidió a Henriette que le mandara la nueva colección que estaba por presentar. Evita la quería para hacer un desfile fuera de programa en la Quinta de Olivos, donde se realizaba la reunión anual de mujeres peronistas llegadas de unidades básicas de todo el país, que ella organizaba como parte de su construcción del Partido Peronista Femenino. La dueña de la casa de modas le explicó que esa tarde era justamente la presentación de la colección ante sus clientas. Evita preguntó a qué hora estaba programado el desfile y aseguró que devolvería la colección a tiempo. Sin embargo, cuando se hicieron las cinco y las mujeres más ricas del país disfrutaban de su té con masas, no había ni signos de la ropa. Desesperada, la dueña de Henriette se comunicó a la Quinta de Olivos una y otra vez hasta que obtuvo una respuesta de la propia Evita: “Dígale a esas cogotudas que esperen”.
Evita sólo cambió de actitud cuando la llamó la jefa de taller y le explicó que si no vendían la colección ella y las otras empleadas quedarían sin trabajo. De todas maneras las ropas llegaron con más de dos horas de retraso.
Para evitar esto, y también por exigencia de sus propias clientas que no querían vestir lo mismo que Eva —y viceversa— las casas de alta costura porteñas comenzaron a hacer dos colecciones por temporada, una para Eva Perón y otra para sus tradicionales clientas.
En una de esas casas, una empleada llegó a escuchar a varias clientas de rancia aristocracia cuchicheando sobre un viaje que había hecho un grupo de ellas a Brasil para llevarle a un brujo fotos de la primera dama con el objetivo de que le hiciera “un trabajo” y enfermara.
Es que por entonces una mujer de alcurnia pasaba muchas horas de su vida junto a las modistas, que se enteraban de más de una intimidad. Compraba y utilizaba un promedio cercano a un vestido de alta costura por día, por lo que el consumo que entonces tenía Evita no contrasta con el de esas mujeres, aunque ellas la descalificaran, entre otras cosas, por su gasto en ropa. De todas maneras, en el país no quedaron registros de esos gastos porque con la llegada del golpe de estado autotitulado Revolución Libertadora, todas sus facturas fueron quemadas.
De todas maneras, Evita descalificaba esas críticas con una frase que repitió ante más de un testigo: “Yo quiero estar linda para mis grasitas”. Para darse una idea de su nivel de gasto en ropa, un famoso vestido que Evita encargó a Christian Dior, que tenía la falda adornada con decenas de hojas bajo cada una de las cuales pendía un brillante de un kilate, hoy costaría fácilmente medio millón de dólares, según los cálculos de Saulquin. No en vano el propio Dior llegó a afirmar: “A la única reina a la que vestí es a Eva Perón”.
Si en sus tiempos de actriz Eva era quien diseñaba su propio estilo, con su llegada a primera dama las cosas no tardaron en cambiar y su look, a diferencia de otros aspectos de su vida, fue esencialmente la creación de otros. “Ella se perdió la oportunidad de crear un estilo propio y argentino, que incluso podría haber sido acompañado por una industria textil nacional incipiente. Pero, por un lado ella no tenía tiempo para eso, y por el otro, en su afán por competir con la clase alta, en lugar de generar un estilo, se lo apropió. Por eso, su forma de vestir no tuvo influencia. Incluso eso del ‘look Evita’ fue más una cosa que se dijo, pero no sucedió nunca”, afirma Saulquin. Y agrega: “Su único aporte fue el deseo sin límites de vestirse con lo mejor”.
Las casas de moda que la vestían le asignaron una empleada fija que la acompañaba a todas partes: Paula Naletoff le envió a Juana Palmou y Henriette le mandó a Asunta Fernández, que estuvo a su lado hasta su muerte. Incluso fue la encargada de convertirle en mortaja uno de sus vestidos más espléndidos, un Christian Dior blanco encargado para la gala del 9 de Julio de 1952 y que no había llegado a estrenar. A ellas dos se sumaba su sastre exclusivo, Luis D’Agostino, cuyas tijeras dieron forma a los famosos tallieurs, tan asociados a su imagen, sobre todo en actos públicos o en el trabajo diario. Paco Jamandreu, un creativo modisto local que la había vestido desde que ella estuvo en la cima de su carrera artística hasta que se convirtió en Primera Dama, luego del desembarco del peronismo en el poder se ocupó de arreglarle los trajes, sobre todo cuando Eva Perón enfermó y adelgazó tanto que la ropa necesitaba encogerse.
El punto de inflexión en el look de Eva fue la gira que hizo por Europa en 1947 (España, Portugal, Italia y Francia). Tal vez su último acto de rebeldía y originalidad, en cuanto al estilo, fue un encuentro en un mediodía de verano con el dictador Francisco Franco, en el que llevó un vestido de lamé dorado y negro y un tapado de piel. Según le contó a los 94 años la propia Asunta —que había viajado con Evita para seleccionar el vestuario— a Saulquin, “yo le dije a la señora Eva que no podía salir así. Ellá me contestó: ‘Yo soy yo y hago lo que quiero’. Entonces yo le pedí que pensara en mí. Qué diría la gente en Buenos Aires, que sabía que yo la tenía que asesorar y ella salía así. Después de eso me hizo más caso”.
París fue la escala central en materia de vestuario. Allí en Christian Dior y Jaques Fath hicieron su manequí, que serviría de ahí en más para confeccionar los vestidos a medida. La propia Asunta debió viajar varias veces a Europa para elegir la ropa. También en París un peluquero desterró para siempre el jopo de la cabellera de María Eva para peinarla con el pelo estirado y el rodete de Evita. En la casa Arpels & Van Cleef, Eva engrosó su alhajero gracias a los generosos regalos que le hacía el magnate Alberto Dodero, cuya esposa era una de las damas de compañía de Eva.
Desde entonces, los vestidos llegaron de París en las bodegas de los barcos y en un compartimento especial diseñado en el fondo de los aviones de Aerolíneas Argentinas, donde viajaban de pie, sin arrugarse. En una oportunidad un avión que traía un vestido para una gala en el Colón se atrasó y por lo tanto también la función del Colón se demoró casi dos horas, aunque ya estaban allí el público y los artistas.
Cuando Evita ya les había sacado varios cuerpo de ventaja a las damas de la alta sociedad local en materia de ropa, cayó enferma. Entonces debía llevar dos o tres trajes de repuesto para cambiarse cuando le venían las repentinas hemorragias. Y nunca pudo estrenar un tapado de armiño encargado para acompañar el vestido de Dior en la gala del 9 de Julio de 1952. Cuando su peletero, Marcel Kummer, le pregntó si quería vérselo puesto a una empleada, ella respondió: “No, una mujer usándolo nunca”, y llamó a un mucamo, al que le decía: “A ver, gire”, para luego exclamar: “Fantástico, lástima que no lo voy a poder usar”. FUENTE: http://www.clarin.com/suplementos/especiales2/2002/07/26/l-420665.htm

¿QUE OPINA LA GENTE DE EVA PERON Y CRISTINA FERNANDEZ?

  • se planteo un pregunta para ver que opinan los argentinos acerca de este tema:

Pregunta: ¿la ropa era el poder de eva peron asi como es el de critina fernandez en la actualidad?

1. comentario del autor de la pregunta:   Si Eva usaba un traje caro o una cartera cara, todos se lo reprochaban. No le perdonaban que siendo pobre haya llegado al poder. Nunca se les hubiera ocurrido cuestionarle eso a una Victoria Ocampo porque era de la aristocracia, entonces si usaba algo caro era bien visto. Hoy pasa parecido con Cristina. Los ricos oligarcas no la quieren, la aristocracia argentina no le perdona que use determinada ropa y mas aun que llegue al poder…pero si Amelita Fortabat usa la misma ropa, no se lo cuestionan.
¿Por qué todavía en el siglo XXI sigue pasando esto en Argentina?   2. comentarios y respuestas a la pregunta planteada:

  • POR ESPERANZA: yo vengo de familia peronista, y yo por convicción soy peronista, mi abuela me contaba que si evita se ponía ropa de humilde con pañuelo en la cabeza, decían que se quería hacer la pobre, cuando se vestía bien la criticaban, acá todos critican por criticar, pero mas de uno la odia, porque admira a la oligarquía, mientras haya gente en este país que quiera se oligarca, las cosas van andar mal, lo importante es comer, vestirse y poder dar educacion a nuestros hijos, el dinero no hace a la felicidad y no es un frase hecha.
    por que la salud no se compra con dinero, los lingotes de oro de cara-jos nos sirven cuando estemos 4 metros bajo tierra, la vida hay que vivirla con amor, con trabajo y con un salario digno para vivir.
    y esto solo se puede dar con la doctrina peronista..
    y hasta lo que vi ahora, los únicos que quieren darle vida a la doctrina del General, son el matrimonio Kirchner.
  • POR CIELO: No comparto lo que decís. Que Cristina Kirchner se vista bien me parece bárbaro, porque es la presidenta del país y no debe salir hecha una piltrafa, como sí lo hacía su esposo, por ejemplo.

    Lo que me parece repudiable es la corrupción que la rodea, y que va más allá de sus trajecitos y sus carteritas: la descomunal riqueza que tiene, ganada de manera abiertamente delictiva, el hecho de que su hija vuele a Santa Cruz con sus amigas en el avión presidencial, el hecho de que se las de de progresista zurdita y mientras tanto viva rodeada de lujos como una faraona egipcia, y rodeada de impunidad judicial para que nadie le pueda hacer nada.

    El hecho de que se llene la boca hablando de “redistribución de la riqueza” pero de la riqueza ajena, porque ni ella ni su marido están dispuestos a largar un sólo peso propio para “redistribuir” entre los pobres.

    Es decir, predica mucho lo que hay que hacer, pero para que lo hagan los demás, porque ella no mueve un sólo dedo para tener la más mínima coherencia entre lo que predica y la vida que lleva.

  • POR ANONIMO: Puede que sea porque las ricas se lo compran con su propio dinero, y Cristina (que como tú dices es de familia humilde) usa el dinero de los argentinos para costearse sus lujos particulares.

    Los corruptos de hoy en día ya no se preocupan ni de disimular y hacen gala de lo que han conseguido con sus oscuros métodos.

    Es lamentable ver como un gran país como Argentina, lleno de riquezas se hunde por culpa de personajes así.

    Saludos

  • POR SABRINA: es todo la misma M.ierda con distinto olor
    a mi la gente con ropa cara me da asco, sea quien sea…
    pero si encima la pago yo…
    gracias a dios que estoy bien lejos…
    ahora con lo que me ahorro me pego cada viajecito!

    Miren el ejemplo de Angela Merkel, la primera ministro del un país del primer mundo… Observen como viste
    las monas en el pais bananero monas quedan…

FUENTE: http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20080721104419AAe2I5Z

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